Pasado y presente

Pasado y presente

vista-general-s-xix
En los inicios del Jardín

La hacienda de La Concepción tiene su origen en la unión de varias fincas situadas a orillas del río Guadalmedina, al norte de la ciudad de Málaga. De vocación agrícola, en ellas había cultivos de cereales, olivos, almendros, vides y, sobre todo, cítricos. Sus creadores fueron los marqueses de Casa Loring, Jorge Loring Oyarzábal y Amalia Heredia Livermore, hijos ambos de conocidos empresarios que llegaron a la ciudad en busca de fortuna. Según el jurista Rodríguez de Berlanga, la idea de realizar el jardín les vino como resultado de la visita a los palacios, villas, parques, haciendas y botánicos que conocieron en su viaje de novios, realizado por toda Europa siete años antes. Para la creación del jardín contaron con la ayuda de un jardinero francés llamado Jacinto Chamoussent, el cual seleccionó y aclimató plantas exóticas, obteniendo numerosos premios a su labor.

La Concepción fue conociéndose en Europa desde sus inicios, pero no por su bello y exuberante jardín, sino por la magnífica colección de restos arqueológicos reunida en torno al Museo Loringiano, templete de estilo dórico que se construyó en 1859 teniendo como base un mosaico romano descubierto en la villa de Cártama. Durante años el matrimonio Loring se preocupó de recuperar cuantos restos arqueológicos tuvieran a su alcance. Entre la colección destaca sin duda la Lex Flavia Malacitana, bronce con las leyes romanas que regían Málaga en el año ochenta y que hoy día está en el Museo Arqueológico Nacional; otras piezas que componían la colección se hallan en el Museo Provincial de la Aduana en Málaga.

En 1911 La Concepción fue vendida a un matrimonio de Bilbao formado por Rafael Echevarría y Amalia Echevarrieta, quienes ampliaron el jardín con nuevas zonas como el arroyo de la Ninfa, la Avenida de Palmeras y el Mirador hacia la ciudad. También introdujeron numerosas esculturas contemporáneas entre las zonas ajardinadas, que se sumaban a las ya existentes de carácter arqueológico.

En 1943 el jardín fue declarado oficialmente jardín histórico artístico, considerado actualmente Bien de Interés Cultural (BIC).

Una vez fallecido el matrimonio vasco, La Concepción pasó a manos del hermano de Amalia, Horacio Echevarrieta, quién conservó la hacienda en perfecto estado hasta 1963, año en el que falleció. A partir de entonces la finca entró en franca decadencia, con el abandono por sus herederos de sus edificios y jardines.

En 1990, la finca fue adquirida por el Ayuntamiento de Málaga por 600 millones de pesetas (3.606.073 €). Tras algunas obras de infraestructura y adecuación, fue abierta al público en 1994 con dos fines principales: conservar y  mejorar el jardín histórico, y constituir en el resto un jardín botánico donde las colecciones de plantas tengan fines didácticos y científicos.

Puentecito-de-hierrow
Puentecito de hierro del siglo XIX entre la vegetación

El jardín, reconocido en 1943 como “jardín histórico-artístico”, ocupa 3’5 hectáreas. Su principal valor reside en su característica topografía, su intacto trazado y la colección de flora subtropical que alberga. Situado en la ladera de una pequeña montaña y con un diseño paisajista, se suceden las cascadas, riachuelos, fuentes, escalinatas, invernaderos, grandes árboles y ancianas palmeras, estas últimas constituyen una de las colecciones mejores existentes en Europa.

De las más de 3.000 especies presentes en la finca hay que destacar la importancia de la arboleda monumental, con ejemplares centenarios, donde destacan los ficus (Ficus microcarpa y F. macrophylla), las araucarias (Araucaria heterophylla y A. bidwilli), las casuarinas, magnolios, pinos, cipreses y cedros, entre otros. Existen también cicas (Cycas revoluta y C. circinalis), aves del paraíso gigante (Strelitzia nicolai), bambúes (Phyllostachys nigra, Bambusa vulgaris, etc.), nenúfares y una trepadora singular (Wisteria sinensis) que cubre un enorme cenador en hierro  del siglo XI

jardin-botanico
Plantas acuáticas

Alrededor del jardín histórico se encuentra el jardín botánico, donde las colecciones de plantas están organizadas bajo un criterio científico. Así se puede ver cerca de la entrada una colección de plantas acuáticas, otra de “plantas prehistóricas”, “la rocalla de la biodiversidad”, un invernadero con insectívoras, bromelias y orquídeas; una colección de plantas africanas y otra de bambúes. Al norte se puede visitar la ruta “La vuelta al mundo en 80 árboles”; la colección de palmeras, que enriquece la existente en el jardín histórico; una colección de variedades de vides malagueñas y otra de olivos en la zona de “Las plantas de nuestra tierra”. La franja superior del jardín histórico está recorrida por la ruta forestal y la de los miradores, ambas con plantas autóctonas. En la parte más al sur se ubica la colección de cactáceas y suculentas, la de frutales subtropicales y el limonar histórico.