Alocasia odora
Nombre científico: Alocasia odora (G.Lodd.) Spach
Familia: Araceae
Nombre común: oreja de elefante
Este mes de noviembre vamos a saber un poco más de una planta bien conocida, ya que no es raro verla en patios y jardines. Hablamos de la oreja de elefante, llamada así porque es a lo que se parecen sus grandes hojas. Es originaria de Asia tropical, donde está ampliamente distribuida, pero en nuestra zona está muy bien aclimatada.
Se trata de una planta perenne que puede alcanzar los 2 m de altura. En la base tiene un tallo corto o rizoma semileñoso, del que parten las hojas sobre unos peciolos, a veces hasta de más de 1 m. Es una especie apreciada por sus hojas, un limbo de forma ovada, con el ápice ligeramente agudo, la parte basal acorazonada y los márgenes ondulados. Puede medir hasta 130 x 100 cm, con un color verde vivo y brillante. Aunque no es algo habitual, a veces podemos ver sus inflorescencias en las bases de las hojas, un eje central carnoso rodeado de flores (espádice), rodeadas de una espata color crema de unos 25 cm. Los frutos son globosos, de 1 cm de diámetro, y de un rojo escarlata cuando maduros. Las flores por la noche son aromáticas, de ahí el nombre específico, odora. El nombre del género proviene del griego, y se podría traducir como que no es una Colocasia, ya que al principio fue descrita como tal.
Al ser de origen tropical, aunque es muy resistente, la oreja de elefante no soporta un frío intenso y prolongado. Le va bien una situación en semisombra. En Asia se comen los tallos cocinados, pero ha habido casos de intoxicaciones al ser consumidos en crudo, a causa de sus cristales de oxalato cálcico. También tiene usos medicinales contra el resfriado. Hay algunos ejemplares en el parterre grande del centro del jardín, frente a la araucaria, y en el estanque junto a la entrada de La Concepción.