Exposiciones
Las muestras temporales se ubican normalmente en la sala de exposiciones situada en la planta baja de la Casa del Administrador, a veces también en el jardín o en la Casa Palacio.
La Concepción tiene una exposición permanente en la Casita del Jardinero, que cuenta los orígenes del jardín realizada con muñecas Barbies.
Enero: Fernando Luque Cuesta. Naturaleza en grabados.
Gabriel A. Gutiérrez Tejada. Las edades del pinsapo, estudio descriptivo del abeto andaluz.
Febrero: Javier Rupérez. Mirkos. Fotografía sobre dibond.
Marzo: Javier Rupérez. Mirkos. Photograph on Dibond.
Abril: Jeanne Leroy. Micro-Macro.
Mayo: Licet González. Oscura natura.
Junio: Francisco Civantos. Enmascarados.
Julio: Participantes del Concurso de fotos. Ascociación de Amigos.
Agosto: Participantes del Concurso de pintura. Ascociación de Amigos
Micro - Macro, de Jeanne T. Leroy
Del 1 al 30 de abril de 2026
El mundo MACRO es visible para nosotros cada día, y sin embargo rara vez es verdaderamente observado. Esta sala invita a una forma de mirar más pausada, y los seres familiares comienzan a revelar una complejidad inesperada. Lo que en un primer momento parece ordinario, se despliega como algo altamente estructurado y, a menudo, sorprendentemente expresivo. Las obras de este espacio no buscan representar animales de manera descriptiva tradicional, sino explorar cómo la atención transforma lo que vemos.
El mundo MICRO comienza donde la percepción ordinaria alcanza sus límites. Más allá de lo que el ojo humano puede detectar, se despliega un universo entero que permanece invisible en la vida cotidiana. La materia orgánica se transforma en paisajes y las estructuras celulares recuerdan constelaciones; mundos que se sitúan entre lo científico y lo poético. Las obras de este espacio exploran el momento en el que lo invisible se vuelve visible.
Jeanne T. Leroy es una artista interdisciplinar, autora y arteterapeuta. Su obra artística combina dibujo, pintura y elementos gráficos —desde lo digital hasta el lenguaje del cómic— en un proceso experimental que conecta lo visible con lo invisible. Trabaja con técnica mixta y materiales poco convencionales. Su obra, visual y escrita, se reconoce por su fuerza expresiva, su profundidad intelectual y su intensidad emocional.
Historia de La Concepción contada por Barbie
La idea de utilizar muñecos para recrear la historia del jardín fue concebida por el artista Alberto Martín, que llevaba muchos años montando exposiciones con muñecas Barbie. Tras estudiar una serie de fotografías de finales del siglo XIX, la mayoría del Legado de Silvela, creó una serie de escenas casi idénticas utilizando no sólo la mundialmente conocida Barbie, sino también Ken, Madelman y otras figuras similares. La instalación ha sido patrocinada por la Fundación Málaga y la Asociación de Amigos de la Concepción.
El objetivo de esta exposición es retratar tanto un periodo clave de la historia de La Concepción como el estilo de vida burgués de la época, de forma que resulte atractiva para visitantes de todas las edades. Todos los materiales utilizados han sido reciclados: tapones de botellas, bastidores de fregadero, pinzas de la ropa, sacapuntas, cojines de alfileres, etc. Cada figura está vestida con un traje y un sombrero diferentes, realizados a partir de recortes de modista; los peinados, abanicos y sombrillas que lucen las mujeres son todos únicos y se han inspirado en los catálogos de ropa del siglo XIX.
Mobiliario de la antigua biblioteca de la Casa Palacio
Esta exposición muestra mobiliario de la época en el salón que albergaba la biblioteca de la Casa Palacio en el siglo XIX. Se puede acceder a la sala mediante un túnel de metacrilato para impedir el deterioro de los muebles. Con ello se pretende poner en valor los elementos de este espacio que ha permitido, no sólo mejorar su preservación, sino también generar un mayor interés artístico y cultural entre los visitantes. La mayoría de este mobiliario forma parte del patrimonio municipal y data de la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX. Algunos de los más destacables son la mesa de despacho del general Espartero, hecha en roble y de origen francés, que sirvió como escritorio del propio Jorge Loring; así como una silla de caoba que la acompaña. Otro elemento del valor es una rinconera inglesa de caoba de estilo Eduardo VI con estanterías, vitrina, mesa y sofá incorporados.